jueves, 22 de noviembre de 2007

El Diario de Patricia: Tanto va el cántaro a la fuente...

En primer lugar, he de dejar constancia de mi odio profundo a este programa desde sus inicios. Ya sea por la prepotencia de su presentadora o por su forma canalla y tramposa de hacer televisión, nunca he podido aguantarlo. Esa forma de buscar audiencias utilizando para ello los trapos sucios de gente que acude engañada al programa no me gusta. Y sí, digo engañada, porque aunque es cierto que todos sabemos que si te llaman para ir al programa te la van a jugar, también es cierto que muchos esperarán una grata sorpresa, y no una jugarreta propiciada por una productora sin escrúpulos, sin rigor, incompetente y sedienta de historias "emotivas". Emotivas para ganar audiencia pero no emotivas para quienes las sufren.

Y con esta introducción llegamos a la razón de existir de esta entrada. La "adorable" Patricia dejaba una pregunta en el aire al final de un programa anterior. ¿Te has portado mal con tu pareja y quieres pedirle perdón? Aquí es donde entra en escena nuestro protagonista, sentado en su sofá, con algunas denuncias por malos tratos a sus espaldas, dándoles la menor importancia y presto a llamar al programa para buscar una nueva oportunidad. La redactora coge sus datos y sin ni siquiera investigar un ápice, llama a Svetlana y le dice que una sorpresa le espera en el programa, que acuda. Bien, ella puede pensar que se la van a jugar con el maltratador de su ex, pero también puede pensar que le han traído a su familia de rusia, ¿por qué perder la oportunidad? Es con eso con lo que juegan los productores y redactores de este zafio programa. Con la ilusión de los engañados.



En fin, que con objetivo de conseguir audiencia a costa de cualquier cosa le dan la oportunidad a un hijo de puta de llegar de nuevo a su asustada, temerosa y maltratada ex-novia. Él no la desaprovecha y de rodillas, con cara de bueno, y delante de casi cuatro millones de espectadores le pide en matrimonio a la pobre chica. Ella balbucea un NO, sin vacilar, pero con miedo, a lo que la presentadora, con su habitual delicadeza y amabilidad espeta un "Venga, que estamos en ascuas, no sé o no? qué dices?". Lo que obliga a Svetlana a pronunciar más rotundamente "No". Cinco días después él la acuchillaría hasta matarla.

No quiero decir con esto que ellos tenga la culpa, pero sí que gracias a este programa ruín y rastrero donde los haya, el asesino tuvo la oportunidad de volver a tener cerca a su presa, y que la negativa de ésta ante millones de personas y el consiguiente ridículo del hijo de puta, supusiera la puntilla para que llevara a cabo sus planes. Ahora en Antena 3 dicen estar afligidos, pero poco tardarán en volver a levantar y airear la mierda de personas como cualquiera de nosotros. El cántaro seguirá yendo a la fuente, hasta que se vuelva a romper. Qué asco.

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